Una plancha bien utilizada no solo mejora el resultado del planchado, sino que también prolonga la vida útil del electrodoméstico. Con Britania, pequeños cuidados diarios pueden marcar una gran diferencia en el rendimiento y la durabilidad de tu equipo.

  1. Elegí la temperatura adecuada

    Cada tipo de tela requiere una temperatura distinta. Usar el nivel correcto evita quemaduras, brillos indeseados o daños en la prenda. Siempre revisá la etiqueta antes de planchar.

  2. Aprovechá la función de vapor

    El vapor es ideal para telas gruesas y arrugas profundas. Para mejores resultados, utilizá el chorro de vapor en zonas difíciles y el vapor vertical en prendas colgadas, como camisas o cortinas.

  3. Cuidá la base de la plancha

    Evitá pasar la plancha sobre cierres, botones metálicos o estampados gruesos, ya que pueden rayar o manchar la base. Si notás suciedad, limpiá la superficie cuando esté completamente fría.

  4. Mantenimiento del tanque de agua

    No dejes agua en el depósito después de usarla. Vaciarlo ayuda a prevenir acumulación de sarro y residuos. Además, activá la función de auto limpieza periódicamente para mantener el sistema en óptimas condiciones.

  5. Manipulación y guardado

    Esperá a que la plancha se enfríe antes de guardarla. No enrolles el cable alrededor del equipo mientras esté caliente y evitá doblarlo con fuerza. Guardala en un lugar seco y ventilado.

  6. Seguridad ante todo

    Utilizá la luz indicadora como referencia para saber cuándo está lista para usar. Y si tu plancha cuenta con sistema de apagado automático, aprovechá esta función para mayor tranquilidad.

Pequeños cuidados hacen una gran diferencia.
Un buen mantenimiento no solo protege tu plancha, sino que también mejora cada resultado.